¿PUEDEN USAR LA PISCINA LOS PROPIETARIOS QUE SÓLO TIENEN GARAJE Y NO VIVIENDA?

Sentencia del Tribunal Supremo

En efecto, el supuesto de hecho de esta Sentencia del Alto Tribunal, se refiere a la petición de un propietario de una plaza de garaje, que no dispone de vivienda en la comunidad, a fin de que el Juzgado declare la nulidad de un acuerdo comunitario que le prohibía el uso de la piscina.

El Juzgado de Instancia estimó la demanda del propietario y declaró la nulidad del referido acuerdo. Formulado recurso de apelación por la comunidad de propietarios, la Audiencia Provincial dictó sentencia por la que confirmó la anterior sentencia dictada. Esta sentencia, aludiendo a que ciertamente no había criterio jurisprudencial unánime en las distintas Audiencias Provinciales que habían examinado el problema, determina que no existe limitación alguna para los propietarios de garajes que no sean titulares de viviendas y que SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO que cuando no existe restricción, todos los propietarios pueden utilizar todos los elementos comunes. Por la comunidad de propietarios se interpone recurso de casación ante el Tribunal Supremo, que lo estima y en resumen concluye lo siguiente:

El T.S., alude al art.394 del Código Civil referido a que cada partícipe puede servirse de las cosas comunes conforme a su destino y lo complementa con el art.396 del mismo, en cuanto al derecho de copropiedad sobre los elementos del edificio necesarios para su adecuado uso y disfrute, declara que en el presente supuesto, una piscina por su propia naturaleza está al servicio de los propietarios que tengan en el edificio su residencia y que los titulares de los garajes no son residentes sino usuarios de su plaza.

No es el destino natural de la piscina servir de disfrute a los titulares de los aparcamientos. El uso de la piscina es por tanto extraño a la naturaleza de la adquisición de un garaje. Argumenta finalmente, que la comunidad estaba facultada para prohibir el uso de la piscina por los titulares de los garajes que no fueran titulares de viviendas, dado que no consta autorización alguna ni en los Estatutos ni en el Título Constitutivo, por lo que adoptado el acuerdo por mayoría, conforme al art.17.7 de la LPH, éste es válido al privar legítimamente a los titulares de los garajes, el uso de la piscina y barbacoa, exonerando los gastos que estas zonas generen.

Podemos observar que esta línea jurisprudencial de distinción entre elementos comunes, coincide también con resoluciones como la de 23 de octubre de 2012 de la Dirección General de los Registros y del Notariado, cuando estimó el recurso formulado por una Comunidad y admitió la inscripción registral (denegada por el Registrador de la Propiedad), de una modificación de Estatutos, realizada por acuerdo unánime de una comunidad de propietarios. Este acuerdo comunitario, establecía la privación de acceso al uso de la piscina y pistas de pádel, a aquellos propietarios con deudas de comunidad. La DGRN resolvía entonces, la existencia de distinta intensidad en los derechos sobre elementos comunes, de forma que para un elemento común de este tipo, que no es de los necesarios para la habitabilidad, seguridad o accesibilidad del inmueble, esta limitación es coherente con el régimen de propiedad horizontal.

Fuente: Revista EL ADMINISTRADOR. Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas.